

En la cultura japonesa, los palillos (hashi) no son simples utensilios. Son la extensión de un arte milenario, una forma de respeto y armonía en la mesa.
Cada movimiento, cada gesto con los palillos, transmite educación y delicadeza. Por eso, existen normas tradicionales que van mucho más allá de la etiqueta:
🔸 Nunca se clavan los palillos verticalmente en el arroz. Este gesto evoca rituales funerarios en Japón, y hacerlo en la mesa es un signo de mal augurio.
🔸 No se pasan alimentos de palillos a palillos. Este acto también recuerda los funerales, donde se pasan los huesos cremados de un difunto.
🔸 No se juegan con los palillos. Usarlos como varitas o tamborilear con ellos en la mesa es una falta de respeto.
🔸 Al terminar, se colocan paralelos al plato. Cruzarlos es símbolo de conflicto, y dejarlos desordenados refleja descuido y desinterés.
Usar los palillos con elegancia es un pequeño acto de gratitud por lo que se va a saborear.
En MYA SUSHI, cada detalle es un homenaje a esta filosofía.