

El pescado en el sushi no se cocina con fuego… sino con tiempo.
Aunque parezca crudo, el pescado del sushi pasa por un proceso meticuloso antes de llegar a tu plato.
No se improvisa. Se estudia.
Primero, se selecciona solo lo mejor: cortes nobles de atún, salmón o pez mantequilla, capturados en su punto exacto de frescura.
Luego, se somete a una congelación extrema —a veces a -60ºC— no solo para eliminar parásitos, sino para preservar su textura, su color, su integridad.
Y después… se deja reposar.
Sí, como un buen vino.
Algunos pescados, como el atún rojo, se maduran durante días en condiciones controladas para que desarrollen todo su sabor. No se cocinan. Se afinan. Como un instrumento que está por tocar su nota más perfecta.
Así, cuando llegan a ti, no son solo frescos.
Son precisos.
Son poesía afinada por manos expertas.
MYA SUSHI – Aquí no servimos pescado crudo. Servimos perfección envejecida en silencio.